Federico García Lorca
Es tu altura de bandera una espiga de la esencia, de la luz en los espejos, de luciérnaga y camino, de horizonte desatado en los huecos del rocío, en las alas de la sombra, en su pálida corriente, en el eco de las sales y en las páginas del viento, en los versos del abismo, del silencio como aguja, en su atmósfera de estatua, de paloma y cerradura, de horizonte y golondrina. Rafael N. Fernández