Juana de Arco
En tu sueño de paloma, de luciérnaga y camino creció el alba como el Sena, en el aire como abrigo, en las alas y el rocío, en la luz del intersticio, en las horas del estaño, de la espada ante la sombra, del silencio como aguja, en las sienes eclipsadas, en las formas como estatuas, como espigas pensativas, en los lirios y en los prados, en las sienes desatadas. Rafael N. Fernández