Entradas

Labor creativa

Imagen
 

Inequidad, indiferencia, exclusión

Hay personas que viven en peores condiciones que muchos animales y todo se debe a la injusticia social. La falta de accesibilidad a los servicios básicos ha sido siempre el gran escollo y los prejuicios los que acaban por materializar la indiferencia. Nadie nos ha dado el poder para juzgar y elegir quién debe educarse, tener atención medica, un empleo aceptable, una vivienda decente, electricidad, agua potable, etc.  Sólo el ser humano es injusto y  escoge por egoísmo o por placer caminos que lo convierten  en enemigo de su propia naturaleza,    de sus  semejantes y del orden que establece lo natural. Las sinrazones que condenan al sufrimiento a millones de personas en el mundo están animadas por la inconsciencia, y los prejuicios que impiden su cesación  nacen siempre de profundas carencias espirituales. Estas carencias espirituales o vacíos existenciales han sido siempre frutos de la indiferencia y es q...

Un libro

Un libro es mucho más que un simple cúmulo de páginas virtuales, un libro tiene olor, textura y un color tan leal a su forma como el sol a la tierra                                                                           Un libro es un legado de vida que no debe ser subestimado ni violentado.   Su presencia entre nosotros es tan necesaria como el agua, como el aire o como el fuego, es la voz silenciosa, profunda y legible del espíritu, una amalgama de sueños y realidades de esperanza y quebrantos que la perseverancia materializa y confina a los   terrenos del tacto   ...

La cruda realidad

Tropieza un ser humano y otro ser humano se ríe, lo ve sumergido en la pobreza y lo tacha de fracasado e insignificante;    necesita de una mano amiga y sólo hay peros en el camino, excusas que hacen aún más compleja e irresoluble su condición.   Esa es la razón que crea el desequilibrio, la que prevalece por encima de la conciencia, pues lo que con más naturalidad sabemos hacer es lo que con más intensidad deberíamos aborrecer: sabemos enorgullecernos de nuestros logros Y ostentar a los cuatro vientos la prosperidad, sabemos convertir nuestras moradas en suntuosos Palacetes y andar en un vehículo vistoso para arriba y para abajo, sabemos gastar dinero y tiempo en frivolidades, en festejos, en agasajos a quienes menos lo merecen, pero apelamos a toda clase de argumento, de inventiva y negación cuando   tenemos que ayudar a quien no tiene la más mínima esperanza de una mano amiga, preferimos obviarlo, pensamos que cada quien debe ...

Aforismos

  Soñar Si aún puedes soñar estás en el camino correcto, no permitas que el desaliento o la desesperanza tomen posesión de tu mundo interior. Mediocridad Las personas mediocres siempre te criticaran por lo bueno o por lo malo que haces, pero sólo las sabias sabrán apreciarte por lo que realmente eres.   Espíritu No somos lo que parecemos, simplemente somos el templo o la corteza mortal, lo que somos no tiene forma palpable, no tiene carne, ni huesos.   Respeto Respeto es estimación, estimación es amor, quien no respeta no ama.   Paraíso La tierra fuese un lugar mejor si aquellos que viven prometiéndonos el paraíso, se dedicaran a hacerlo posible.   Dolor Por más que trates de escapar del dolor siempre habrá momentos de aflicción en tu camino, así es el mundo, y tu condición temporal, tarde o temprano, te llevara a su encuentro.   Vanidad El ser humano ha creado su propia realidad, pero su realidad ...
  A Domingo de la Cruz                  Ingénito del alba   Es tu luz de espejo como el agua, como espiga y clorofila, se abre en alas del silencio, en el alma de las formas, en las horas de los versos, en el aire oscurecido, en el color de las hojas, en los surcos y el rocío, como efigie meridiana, como lucerna o lancero, y es el sueño en que nos habla un claro trébol, un fijo signo de paloma de horizonte desatado, un alto cauce de latidos ante la sombra.               R afael N. Fernández
    A Jorge Enrique Morel Szabó          (Yoryito Morel)     Te mirabas en el sueño, en   luciérnagas de espejos, en tus ángeles de estambre, y en los hilos del silencio.   Te mirabas en la sombra como quien busca una puerta, en la sangre de la orilla, en los parques y en los galgos, en sus áridas criaturas, en las hojas sonrojadas y el otoño de las casas.                                                           Rafael N. Fernández